Ante la ONU, embajadora Chávez expresó satisfacción por la reducción de la incidencia del Ébola

Nueva York, 14 de agosto de 2015 (MPPRE).- Durante la sesión del Consejo de Seguridad relacionada con la Seguridad y la Paz en África, específicamente sobre el tema del Ébola, María Gabriela Chávez, Representante Permanente Alterna de la República Bolivariana de Venezuela ante Naciones Unidas, expresó satisfacción por la reducción de la incidencia de este virus que ha afectado principalmente a los pueblos de Guinea, Liberia y Sierra Leona.

“Expresamos nuestra satisfacción por los más recientes reportes publicados por la OMS, en el cual se evidencia una significativa reducción de la incidencia del brote, tras la declaración de Liberia como territorio libre de ébola en mayo pasado, mientras que en Sierra Leona y Guinea se habían presentado tres nuevos caso a comienzos de esta semana. Felicitamos a los pueblos y Gobiernos de Liberia, Sierra Leona y Guinea por los resultados alcanzados tras más de un año de ardua y sostenida lucha”, señaló María Gabriela Chávez.

Durante esta reunión intervinieron el Enviado Especial del Secretario General para la Respuesta a la Emergencia del Ébola, David Nabarro; Margaret Chan, Directora General de la Organización Mundial para la Salud; el Embajador Téte António, Representante de la Unión Africana ante las Naciones Unidas; el Embajador Per Thöresson, en nombre de la Comisión de para la Consolidación de la Paz; y Mosoka Fallah, Director del Programa de Respuesta a la Emergencia del Ébola de la Action Contre la Faim (ACF).

La diplomática venezolana indicó que el brote de este virus afectó drásticamente a numerosos países de África Occidental lo que ha requerido la acción internacional para superar la crisis generada en diversos sectores.
“La gravedad de esta problemática de salud ha demandado un abordaje integral y multidimensional por parte de la comunidad internacional, en el cual han estado involucrados organismos internacionales, regionales y nacionales; así como sectores económicos y sociales. La movilización mundial se ha expresado a través de múltiples contribuciones solidarias de diversa índole, para abordar las devastadoras consecuencias de esta pandemia. Venezuela contribuyó generosamente con el fondo multinacional de Naciones Unidas en la lucha contra el ébola”.

La embajadora Chávez indicó que la recuperación del sector económico de los países afectados debe ser prioridad para la comunidad internacional. “Es sustantivo atender las causas estructurales de la crisis en la búsqueda de un modelo más justo y equitativo, ya que que la preeminencia de un sistema capitalista, empobrecedor y excluyente, es insostenible en el tiempo y es la principal causa de las asimetrías existentes en el mundo en los cuales son justamente los países del sur los principales perjudicados”.

Por otra parte, la embajadora venezolana felicitó a las organizaciones y instituciones internacionales que colaboraron con voluntarios para la atención de la contingencia, en especial a los 450 médicos cubanos que brindaron su apoyo solidario a las naciones afectadas.

Enfatizó sobre la necesidad de mejorar los protocolos sanitarios a escala internacional, asi como “la creación de sistemas de alerta temprana y la transferencia de tecnología de punta en materia de salud pública, libre, accesible y gratuita, en tanto que derecho humano fundamental y, particularmente, dando prioridad a la prevención y la educación”.

A continuación el discurso de María Gabriela Chávez, Representante Permanente Alterna de Venezuela ante Naciones Unidas, durante la sesión del Consejo de Seguridad del 13 de agosto, referente a la Paz y la Seguridad en África, específicamente sobre el Ébola:

Gracias Señora Presidenta,

La República Bolivariana de Venezuela desea felicitarla al verle presidir las labores del Consejo de Seguridad durante el mes de agosto. Le reiteramos nuestro pleno apoyo en el éxito de su gestión. Nuestro país agradece la convocatoria a esta sesión informativa del Consejo de Seguridad, así como la Nota Conceptual para orientar nuestras deliberaciones relativas al brote del virus del ébola y su estado actual. Esta pandemia ha afectado de manera dramática a los pueblos hermanos de Guinea, Liberia y Sierra Leona, repercutiendo a su vez en toda la región de África Occidental y el mundo durante el último año y medio.

Al valorar la celebración de este encuentro del Consejo de Seguridad, consideramos igualmente importante que el tratamiento de este asunto siga llevándose en espacios políticos apropiados como la Asamblea General y el ECOSOC, vistas sus innegables dimensiones económicas y sociales.

Asimismo, agradecemos igualmente al Doctor David Nabarro, Enviado Especial del Secretario General para la Respuesta a la Emergencia del Ébola; a la Doctora Margaret Chan, Directora General de la Organización Mundial para la Salud; al Embajador Téte António, Representante de la Unión Africana ante las Naciones Unidas; al Embajador Per Thöresson, en nombre de la Comisión para la Consolidación de la Paz; y al Doctor Mosoka Fallah; por las completas presentaciones realizadas acerca de la situación actual del combate al virus del ébola.
El brote del ébola produjo una crisis regional en África occidental que ha demandado atención urgente, y cuyos referentes se evidencian en el colapso del sistema de salud, la paralización de las escuelas, el aumento del índice de desplazados internos y refugiados, el cierre de granjas y comercios y la contracción total de la economía de los principales países afectados. La Resolución 2177 aprobada por este Consejo el 18 de septiembre de 2014, reconoció la amenaza que constituye el ébola, y plantea la necesidad de una abordaje coherente, coordinado y global de la misma.

Expresamos nuestra satisfacción por los más recientes reportes publicados por la OMS, en el cual se evidencia una significativa reducción de la incidencia del brote, tras la declaración de Liberia como territorio libre de ébola en mayo pasado, mientras que en Sierra Leona y Guinea se habían presentado tres nuevos caso a comienzos de esta semana. Felicitamos a los pueblos y Gobiernos de Liberia, Sierra Leona y Guinea por los resultados alcanzados tras más de un año de ardua y sostenida lucha.

La gravedad de esta problemática de salud ha demandado un abordaje integral y multidimensional por parte de la comunidad internacional, en el cual han estado involucrados organismos internacionales, regionales y nacionales; así como sectores económicos y sociales. La movilización mundial se ha expresado a través de múltiples contribuciones solidarias de diversa índole, para abordar las devastadoras consecuencias de esta pandemia.

Venezuela contribuyó generosamente con el fondo multinacional de Naciones Unidas en la lucha contra el ébola.
En este contexto, reconocemos el abnegado esfuerzo de los equipos interdisciplinarios de hombres y mujeres de todo el mundo dedicados combatir el virus del ébola; como también la labor de los Representantes y del Enviado Especial del Secretario General para la Respuesta a la Emergencia del Ébola y sus colaboradores, la OMS, la Unión Africana, la Comisión Económica para África Occidental, la Unión del Río Mano, y las brigadas médicas internacionales de Estados miembros de esta Organización. América Latina y el Caribe estuvo presente desde el principio, con la presencia de 450 médicos cubanos que hicieron su contribución solidaria y humanista en el terreno.

Igualmente, valoramos la iniciativa de la Secretaría General, al celebrar el 10 de julio pasado, la Conferencia Internacional de Alto Nivel sobre la recuperación después del Ébola, en estrecha cooperación con los gobiernos de Guinea, Liberia y Sierra Leona.

Para Venezuela, el liderazgo de los hermanos pueblos de África, a través de sus gobiernos e instituciones regionales y subregionales, es fundamental para la formulación de estrategias en esta nueva etapa, una vez que toda la región pueda ser declarada, definitivamente, libre de ébola.

La recuperación económica y social tras la crisis debe ser prioridad de la agenda internacional, tomando en cuenta la contracción del PIB en los países afectados, incluso en más del 70% desde el inicio de la crisis. Es sustantivo atender las causas estructurales de la crisis en la búsqueda de un modelo más justo y equitativo, ya que que la preeminencia de un sistema capitalista, empobrecedor y excluyente, es insostenible en el tiempo y es la principal causa de las asimetrías existentes en el mundo en los cuales son justamente los países del sur los principales perjudicados.

También, en el marco de la arquitectura de Consolidación de la Paz, resulta fundamental priorizar un enfoque sostenible del desarrollo para estos países africanos, especialmente tras las afectaciones sociales y humanas del virus. Valoramos los esfuerzos de la Comisión para la Consolidación de la Paz y le alentamos a seguir fortaleciéndolos de cara al futuro.

Por su parte, conjuntamente con los esfuerzos internacionales para prevenir la propagación del virus, el 18 de octubre de 2014 la Alianza Bolivariana para los Pueblos de Nuestra América, ALBA, realizó una Cumbre Extraordinaria para tratar la lucha contra el Ébola en La Habana, con el fin de sumar voluntades y políticas nacionales en función de la prevención y formación de equipos interdisciplinarios tanto para evitar que la amenaza sanitaria afectara a la región como para contribuir, en el terreno, a su erradicación.

En esta etapa, donde persiste la fragilidad en los países más afectados, aún con presencia de casos, y las secuelas de toda la crisis, la Comunidad Internacional no debe cejar en sus esfuerzos de cooperación en apoyo de esas naciones. En tal sentido, debe incrementarse el fortalecimiento de la lucha contra la pobreza a través de iniciativas sustentables de desarrollo económico y social inclusivas. Además, tanto en la región como internacionalmente se deben tomar las medidas estructurales para que no se reproduzca nunca más esta pandemia.

La profunda crisis humanitaria en diversos campos sociales desatada por el ébola, y que afectó particularmente a niñas, niños y mujeres debe llamarnos a la reflexión y, sobretodo, a la acción respecto de los importantes desafíos que aún persisten sobre la cooperación con los hermanos pueblos de África tanto en el terreno de la seguridad como en el de la consolidación de la paz.

Tras años de expoliación y colonialismo, la región hoy se enfrenta a grandes crisis las cuales, no obstante, su pueblo ha enfrentado con ejemplar dignidad y coraje. Pese a los inmensos desafíos, se ha ido generado la consciencia necesaria en el resto del mundo para movilizar el derecho humano a la solidaridad internacional en esta y otras impostergables ocasiones. Por ello, estamos convencidos de que la superación de esta crisis nos plantea un nuevo renacer en donde la cooperación, en sus múltiples dimensiones, contribuya al desarrollo de las grandes potencialidades humanas y geográficas del África, de prolífica historia y gran diversidad cultural. Se trata, pues, de promover una nueva fase de relacionamiento cooperativo y solidario con sus pueblos y Gobiernos, teniendo en cuenta su derecho a la autodeterminación.

El enfoque del abordaje post ébola implica poner en práctica una visión integral en lo socioeconómico, lo político, lo humanitario, lo cultural, reivindicando firmemente la idea del empoderamiento del pueblo africano de sus procesos de desarrollo, con un permanente acompañamiento solidario internacional para cooperar en el fortalecimiento de sus sistemas de salud, y en ello, también, los entes regionales juegan un papel de suma importancia.

Esta crisis nos ha enseñado acerca de la necesidad de mejorar los mecanismos de coordinación de protocolos de atención sanitaria a escala internacional, la creación de sistemas de alerta temprana y la transferencia de tecnología de punta en materia de salud pública, libre, accesible y gratuita, en tanto que derecho humano fundamental y, particularmente, dando prioridad a la prevención y la educación.

Debemos garantizar que el acceso a nuevas iniciativas contra el ébola, como el desarrollo de una vacuna, así como todos los medios para tratarlo, deben estar al alcance de todos, sin ningún tipo de discriminación social o económica, siendo esta una tarea a la cual todos los Estados e instituciones estamos llamados a trabajar decididamente.

De igual forma, debemos evitar y condenar los estigmas individuales y nacionales para con las víctimas del ébola, a través de una comunicación social responsable y ética, sin sensacionalismos, unido a adecuados programas educativos que garanticen un abordaje científico y humano de esta pandemia, así como de otras enfermedades que impactan con severidad a los países en desarrollo.

Señora Presidenta

Para finalizar, Venezuela reafirma su compromiso con los pueblos africanos en su lucha contra la pobreza y la exclusión social, y en favor de su derecho al desarrollo, mediante la promoción de la cooperación internacional y la solidaridad internacional como derecho, más aún en graves situaciones como las que este terrible flagelo ha planteado a la humanidad.